lunes, 26 de marzo de 2012

NOTICIAS: Reforma tributaria, as bajo la manga de ministro Juan Carlos Echeverry


Por: MARÍA ISABEL RUEDA | 11:04 p.m. | 25 de Marzo del 2012

Cara a cara con María Isabel Rueda

Echeverry asegura que su buena relación con el Congreso no significa que tenga aspiraciones políticas

En entrevista con María Isabel Rueda, habló sobre la iniciativa que se presentará en 15 días.

No le voy a preguntar sobre la rebelión que se le está armando en el Congreso alrededor del tema de las regalías departamentales: nos prometió explicarnos a Yamid Amat y a mí esta noche en 'El Gran Reportaje de CM&' qué hay detrás. Solo respóndame esto: ¿le da miedo que termine en moción de censura?

Me siento tan orgulloso de esta reforma, y creo que es tan profunda, que si eso prospera -aunque creo que no va a prosperar- bajaría tranquilo al sepulcro burocrático (risas). Pero sería la primera vez que a un ministro se le organiza una moción de censura por una reforma que el Congreso aprobó.

Tiene otra rebelión encima: la del precio de la gasolina. ¿La va a rebajar?

Es una rebelión que se le está formando hasta al presidente Obama. Es una protesta mundial, porque el precio de la gasolina está por las nubes. Estamos mirando a ver cuáles impuestos podemos morigerar.

Lo irónico es que si ustedes aceptan bajar esos impuestos, ya nunca jamás podrán volver a financiarse con la gasolina en épocas de vacas flacas...

Ya está pensando usted como una ministra de Hacienda. Aplausos (risas).

Estamos celebrando una muy buena cifra de crecimiento económico del 5,9 por ciento. Pero tiene sus nubarrones. La tasa de cambio se está acercando nuevamente a los $ 1.750. ¿El Gobierno no tiene algún plan?

Le voy a dar una primicia. Le dije a la junta del Banco de la República, el jueves pasado, que el Gobierno, esto es, el Presidente y su ministro de Hacienda, ha migrado hacia un modelo en el que se requiere muchísima más intervención cambiaria. Es decir que espiritualmente estamos dispuestos a dar ese debate.

¿Me está diciendo que el Gobierno finalmente va a ceder? Porque solo dos miembros de la junta, Cano y Echavarría, eran partidarios de una mayor intervención en la tasa cambiaria, en contra de la opinión del resto de la junta, del equipo técnico del banco y del propio Gobierno...
Veníamos conformes con el monto de intervención que estábamos teniendo y los instrumentos que utilizamos. Ahora somos partidarios de una estrategia más agresiva, más intensa, más profunda.

Es que hasta Perú, para no mencionar los países asiáticos, tiene un muchísimo mejor control sobre su tasa cambiaria que Colombia...

Pues el banco ha intervenido con la compra de 20 millones de dólares diarios. Pero hay que reconocer que también tenemos un desafío: EE. UU. está teniendo la política monetaria más flexible probablemente de su historia desde la crisis del 30. Han inundado el mundo de dólares. Entonces, es un choque global que ha causado la guerra de las monedas. Dicho eso, y aunque el banco ha hecho su tarea -eso hay que reconocérselo-, lo que le vamos a pedir es que abramos el debate de si se necesita hacer una intervención más intensiva de compra de dólares. El banco tiene el músculo, y también lo tendría el Gobierno.

¿Esta mayor intervención será una imposición del Gobierno a la junta del banco?
No, y en eso quiero ser muy claro. El banco es independiente y el gobierno del presidente Santos es un firme creyente de esa independencia. Pero sí le vamos a transmitir a la junta esta inquietud para abrir el debate.

Según 'Bloomberg', somos el país de América Latina que ha revaluado más, no en el último mes, ni seis meses, ni un año, sino en los últimos tres años...

Yo respondo por la revaluación desde el 7 de agosto. Desde esa fecha, el gobierno Santos le ha bajado los costos a la industria, porque quitamos la sobretasa del 20 por ciento al costo de la energía y bajamos los aranceles, en una reforma que lo que buscaba era bajarle costos al aparato productivo para que comprar insumos fuera más barato. Es el primer gobierno, desde Simón Bolívar, que no trae dólares para financiarse. Se han tomado por lo menos 10 medidas en ese sentido y hemos sido más exitosos en este año y medio que muchos países latinoamericanos. Pero es cierto que la revaluación sigue siendo una gran fuente de preocupación.

¿Será que a Colombia la contagió definitivamente la enfermedad holandesa? ¿Que el petróleo y la minería están matando la industria?

Eso es relativo. Hay un mito y es que la minería no genera empleo. La minería es una gran empresa logística que no es solo el barril, el oleoducto y la torre de exploración. Es el transporte, la vivienda, las miles de personas alrededor de los pozos, el sector público de los departamentos y municipios, la plata de la salud y la educación. La minería está generando un empleo inmenso. Y con los recursos de la minería vía la reforma de las regalías y el dinero que le entra al Gobierno vía impuestos y dividendos, estamos haciendo la revolución de infraestructura y la agrícola, es decir, poniendo en marcha las locomotoras del presidente Santos.

¿Es cierto que usted ya logró el ajuste fiscal que se había propuesto para dentro de un año?

Sí. Y le dije al Presidente que de pronto a finales de este año vamos a lograr las metas que nos proponíamos para el 2014. ¿Por qué? Por cuenta de una sola palabra, que es ahorro. Que es además la palabra clave fiscalmente para que la tasa de cambio no se aprecie.

Entonces, al fin qué: con toda esa plata que ha recaudado, ¿va a ahorrar o va a gastar?

La clave para el crecimiento son dos cosas: ahorre lo más que pueda y si va a invertir, invierta bien. Y esa es la filosofía de regalías. En ellas se va a ahorrar el 40 por ciento. El otro 60 por ciento se va a invertir bien, en seguridad o infraestructura. Y ahí entra a jugar la escuela del buen gobierno del presidente Santos.

Algunos comienzan a insistir en que se les suban las regalías a los sectores minero y petrolero. ¿Es cierto que solo pagan entre el 2 y el 3 por ciento?

No. El sector minero paga entre el 7 y el 25 por ciento. Oro paga el 4 por ciento.

¿Cuál es el justo medio ahí? Porque usted dice que se corre el riesgo de matar a la gallina de los huevos de oro...

El justo medio lo tenemos ahora, sin perjuicio de que con respecto a algún metal tengamos diferencias. En petróleo, que es la gallina de los huevos de oro, tenemos un contrato atractivo. El State take, o la participación del Gobierno, es de entre 70 y 80 por ciento de cada barril que sacamos, dependiendo del campo. Más que eso, sería poner en juego la sostenibilidad del sistema. Colombia no tiene que preguntarse si sí o si no. Lo hizo durante el gobierno Barco y generó diez años con cero exploraciones. No volvamos a cometer la típica 'latinoamericanada', que es atraer a los extranjeros y, cuando están generando empresa, los clavamos.

¿Ya dejó de pelear con los gremios?

Son gajes del oficio cuando un ministro de Hacienda hace lo que tiene que hacer. Alguna vez me decía el presidente López Michelsen que hay dos tipos de ministro de Hacienda: los populares y los buenos.

¿Y usted de qué tipo es?

Aspiro a ser un buen ministro. No puedo andar pensando en ser popular. Ni siquiera voy a cocteles porque a uno siempre le piden cosas. Hago lo que tengo que hacer.

Pero, además, en el Congreso le están dando muy duro, sobre todo desde el Partido Liberal y de 'la U'. ¿Será que ya comienzan a verlo como futuro líder del Partido Conservador?

Soy un técnico y no tengo aspiraciones políticas. Fui profesor y tenía una pequeña empresa de consultoría antes de entrar al Gobierno. Tengo tres niños chiquitos de entre 1 y 6 años. Me faltan 20 años de colegios y universidades. A mí sí me gusta mucho estar en el Congreso. Hablar con los políticos me viene por una vena natural. Y entiendo que en esa relación hay tres cosas que deben regir: respeto, respeto y respeto. Respeto profundamente a un congresista.

Sé lo que es estar sesionando hasta altas horas de la noche, estar en los pueblos los fines de semana... Tengo muy buena relación con el Congreso. Eso ha sido confundido con que tengo aspiraciones políticas. No. Desde el primer día que entré a este gobierno, sabía que me iban a medir por dos cosas: por las reformas que lograra pasar y por el desempeño de la economía. Para eso hay que construir gobernabilidad, y gasto mucho tiempo en ello. Me ha costado. Mucha gente cree que estoy en algo distinto, y me he granjeado unas enemistades absolutamente gratuitas, que es lo más enojoso de mi trabajo.

O sea que, además de bueno, usted quiere ser un ministro popular. ¿Se puede ser las dos cosas?

No. Popular con los congresistas, para que me pasen reformas, pero eso no es tan fácil por fuera. Si hay un tema como las tarifas que cobran los bancos por sacar plata de un cajero y eso me genera diferencias con los bancos, para eso soy ministro de Hacienda.

¿Cuándo va a presentar la reforma tributaria?

Probablemente, en 15 días. Ya la tenemos muy en su fase final. Las reuniones con el Presidente han sido larguísimas. Ni él ni yo somos 'tributaristas'. Por eso, mis respetos a Juan Ricardo Ortega, director de la Dian, no solo por el trabajo que está haciendo como recaudador, sino como reformador, y por el coraje que ha tenido.

¿Usted cree, como creemos la mayoría de los colombianos asalariados, que pagamos demasiados impuestos?

Creo que las tarifas que pagamos están muy mal distribuidas. Obviamente, no hay nadie que crea que paga pocos impuestos. Lo cierto es que la meta es la siguiente: Colombia tiene la misma desigualdad de Gran Bretaña, pero después de impuestos, ellos la reducen en 5 puntos, y después del gasto, otros 10 o 12 puntos. Nosotros la dejamos igual.

Si se van a homogeneizar las tarifas, ¿quiere decir que a unos se las bajarán? Y para mantener el recaudo, ¿a quiénes se las van a subir?

No puedo chiviar al Presidente, mi jefe. Pero la filosofía es equidad, más que recaudo.

¿A qué sectores les van a quitar las exenciones? ¿Por ejemplo a periódicos y revistas?

Sobre mi cadáver respondería esa pregunta. Pero solo le digo esto: vamos a cambiar 500 artículos y a reducir el código de 1.200 a 800. Vamos a proponer un cambio muy profundo.

¿Les van a subir el IVA a los alimentos?

Si me vuelve a invitar en tres semanas a una entrevista, le respondo todo eso.
Solo dígame: ¿usted cree que cuando presente la reforma tributaria en 15 días, muchas personas de este país van a hacer 'plop'?

Eso sí espero. Esta reforma es tan grande que no se puede pasar. Ergo, esto es lo que hay que pasar.

¿Cómo? No entiendo.

Cuando el país la conozca, va a creer que no la pasa el Congreso. Eso solo significa una cosa: que precisamente por eso es que la reforma tiene que pasar. Es una obligación moral. De esta reforma el país se estará acordando en 20 años. Eso sí le prometo: es amigable, tiene mucha seducción...

¿Y va a pisar callos?

No es el enfoque. No buscamos recaudo; buscamos equidad. Porque de lo único que este país no puede seguir permitiéndose el lujo es de no reformar la inequidad.

María Isabel Rueda

Especial para EL TIEMPO

tomado de  EL TIEMPO.COM del siguiente link  http://bquot.com/bb9

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