martes, 27 de marzo de 2012

NOTICIA TRIBUTARIA: una reforma con talanqueras




Una reforma con talanqueras
 Por: Horacio Ayala Vela
 Marzo 26 de 2012 - 9:42 pm


Resulta gratificante y esperanzador que el Presidente de la República se refiera públicamente a la necesidad de modificar el sistema tributario, para que sea mucho más equitativo y logre una mejor distribución de los recursos, frente al actual, que, por el contrario, fomenta el crecimiento de las desigualdades.

Estos mismos criterios han sido expresados reiteradamente por analistas y organismos internacionales, pero adquieren especial relevancia en boca del primer mandatario –particularmente en la antesala de una reforma tributaria de iniciativa gubernamental– porque es común que los candidatos prometan en sus campañas cobrar más impuestos a los ricos que a los pobres, no así los presidentes en ejercicio.

Por desgracia, existen dos talanqueras jurídicas que atentan contra los deseos presidenciales de cumplir estos loables propósitos, aún si consigue hacer valer su apreciable capital político en el Congreso: los contratos de estabilidad jurídica y los contratos de zonas francas. Mediante estos mecanismos, se garantizó a algunos contribuyentes el disfrute de beneficios tributarios por periodos que pueden llegar a 20 o 30 años.

Por consiguiente, si, como propone el Gobierno Nacional, la reforma lograra reducir las tarifas del impuesto de renta y eliminar los beneficios especiales, la primera de estas medidas favorecerá al grupo de empresas privilegiadas, pero no las afectará la segunda, aumentando aún más las ventajas sobre el resto de los contribuyentes.

Podría argumentarse que no son muchas las empresas que gozan de estos contratos, si se comparan con el universo de los contribuyentes, pero hay que recordar que en ese grupo están algunas de las más grandes del país, y que, cualquiera sea su número, en una democracia no puede haber contribuyentes privilegiados.

El Estado no debe romper la neutralidad del sistema tributario ni interferir la libre competencia, menos aún en detrimento de los más pobres.

Porque es muy probable que las mayores utilidades que generan las prebendas fiscales no se transfieran a los consumidores, en especial si los agraciados ejercen monopolios.

En estas condiciones, antes que corregir el sistema tributario, los cambios propuestos incrementarían el fenómeno del Robin Hood invertido a que se refiere el presidente Santos.

La situación en el 2006 era similar a la que se vive hoy, en cuanto también en ese momento el Gobierno se aprestaba a presentar al Congreso un proyecto de reforma tributaria integral, sólo que entonces se estudiaban paralelamente los primeros contratos de estabilidad jurídica.

En esa ocasión advertimos sobre las graves consecuencias de congelar la legislación, precisamente cuando se intentaba enmendarla; lo sensato y elemental es garantizar la estabilidad jurídica después de depurar las normas.

Pero debe garantizarse de manera general, para todos los contribuyentes y bajo las mismas condiciones; no en forma discrecional, como sucede en el régimen actual, que además de los agraciados, permite escoger las cláusulas.

No será fácil para el Gobierno y el Congreso desmontar el sistema vigente, que está diseñado para que las empresas más ricas del país paguen menos impuestos cada vez que se modifican las normas; es decir, el perverso Robin Hood invertido que quiere corregir el presidente Santos.

Horacio Ayala Vela

Consultor privado

horacio.ayala@etb.net.co


esta noticia es tomada tal cual de la pagina web http://www.portafolio.co/columnistas/una-reforma-talanqueras, perteneciendo esta noticia al Portafolio.co

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